La alarma sonaba con desesperacion. Gritos llenaban el cuarto como si de paja se tratara, de repente todo quedo mudo a excepcion del chillante campaneo.
*BOOOM*
El despertador explota violentamente, y las voces de bebe se comienzan a escuchar murmurar entre suspiros largos. -Sentimos miedo de lo que estamos viendo señor Vizconde, creo que usted necesita despertar de inmediato.-
La flauta del encantador comenzo a sonar, y numeros iban en retroceso frente a nuestros ojos, como palidos fantasmas tratando de escapar donde sufriran el martirio eterno.
Y entonces abrio los ojos pausadamente. -Tengo que dejar de consumir las medicinas experimentales del profesor.-
Creo que estuve imaginando protones viajando a travez del ciberespacio. Realmente no caeria en cuenta, concientemente, de como mis dedos se iban adormeciendo y haciendo sentir mi mano pesada, antes de caer en un profundo sueño, en sed de venganza por las tareas del pasado.