Estaban los tomatitos muy contentitos, cuando llego el fuerte y no se defienden. El fuerte comenzo a golpear con furia y determinacion a los tomates, quienes solo se limitaban a observar la masacre sin poder hacer nada al respecto. El fuerte seguia aplastando a los tomates entre sus manos, carcajeandose de su gran fuerza, cuando se da cuenta de que esta siendo observado por una fuerza superior.