Hoy recordé que solía escribir hace más de 9 años aproximadamente (hagan caso omiso de todo lo demas en este blog). Me da un tanto vergüenza intentarlo de nuevo debido a que ha surgido una nueva generación de escritores autodidáctas. Yo, por lo menos iba a clases de español y ponía atención . Sin necesidad de alargar mas el asunto.
Extracto
Celebremos pues a la muerte, ya que ella no discrimina ni hace juicios de valor. Siempre justa e inamovible, la muerte es la cura para todas las enfermedades, es el consuelo de la tristeza, es lo que trae paz al miserable.
Celebremos a la muerte, ya que solo ella sabe cuando se acerca y ataca desde la oscuridad. Respetemosla y hagamosla parte de nuestra propia vida. Quien no ha pensado nunca en la muerte es alguien que no esta conciente de su propia vida.
Imagina que estás viendo a través de tu ventana. El sol brilla con intensidad, las nubes forman figuras graciosas y el viento corre gentilmente, tocando a los árboles que estan en su camino. Los coches y las personas andan a la velocidad que Dios se los permite.
Pero de la nada, aparece una gran figura discoidal que bloquea los rayos del sol. El tiempo se detiene. Tal vez observes desde tu automóvil o la ventana del departamento, no distingues característica alguna en este objeto que ha tenido en jaque a las personas de toda la ciudad por algunos minutos.
¿Extraterrestres, experimento científico, fenomeno natural, Dios?
Solo de una cosa podemos estar seguros, nadie se va a poner de acuerdo en referencia a lo que esta frente a sus ojos, y eso es lo que nos distingue de los animales.
Es imposible que todos los miembros de la raza humana se pongan de acuerdo.
Añoro
¿Y que tal sí?
Meses y meses disparando al aire sin muertos más que mi propia cabeza. El cavernícola come con desenfado su comida, ya que esta conciente de que al otro día se librará la batalla por sobrevivir. En la actualidad yo no cuento con mi propia lucha por la vida, solo comparto la busqueda de la identidad propia con mis semejantes.