#6

La maldita luz me habia cegado momentaneamente. Lo mas extraño es que no habia sido el sol. El astro rey seguia inerte entre las nubes oscuras del cielo invernal. Ni siquiera las inamovibles montañas pudieron contener el poder y energia de ese resplandor que se propago a toda velocidad, quemando y consumiendo todo a su paso con fuego infernal. Escucho una risa malevola pero no logro ver a nadie riendose.

Nosotros nos encontrabamos en una cabaña cercana, siempre pensamos que al alejarnos de el conflicto podriamos vivir con un poco de paz, pero en pocos meses las tropas se movilizaron tan cerca de nosotros, que terminamos viviendo en el medio del conflicto, en el lugar donde se daria el ultimo ataque por el lado de ambas naciones.

El trueno fue ensordecedor, la tierra temblo como si tratara de quitarse algun malestar que la venia molestando desde hace ya mucho tiempo. Las bombas de luz se habian vuelto ya un arma muy comun entre las naciones en guerra, eran faciles de fabricar, y no servian para matar, sino para inutilizar, que visto desde cierto punto, era mucho peor.

Los dias pasaron, las bombas siguieron estallando, el clima se habia vuelto frio y seco, como si la naturaleza tratara de matar a todos los que nos encontrabamos en ese lugar, todos sentiamos que dios ya nos habia abandonado, pero habia que preguntarnos, ¿Cuando realmente nos acompaño? La guerra seguia su curso, con el paso de las semanas las bombas seguian estallando y los dañados por los efectos de estas parecian llenar las montañas, como si fueran arboles esperando una gota de agua que les diera vida nueva. La risa sigue presente y sin embargo no encuentro de quien proviene.

Las noticias llegaron.

En las ciudades no habia secuelas de la guerra, inclusive parecia que los conflictos armados no se acercaban, tal vez era el miedo de herir a la poblacion civil, la poblacion que pagaba su sueldo de soldados desechables. Una intensa lluvia comenzo a cubrir la region, era la primera vez en meses. ¿Podria ser la señal de que la guerra estaba por terminar, o tal vez la tierra queria cerrar los hoyos provocados por la mano humana?

La guerra se acrecento. Todos sentiamos que el dia final se acercaba, las detonaciones eran cada vez frecuentes a manera que el cielo por la noche permanecia iluminado por las bombas de luz.

El dia de ayer presenciamos algo para que lo que nadie nos pudo haber preparado jamas. Las primeras secuelas mortales de las bombas de luz. Los soldados llegaban con los ojos llenos de sangre, y en poco tiempo esta comenzaba a salir por todos los orificios de su cuerpo, como si quisiera huir de ese destino tan miserable, y dandoles asi, una muerte lenta y dolorosa. A nadie le parecia gracioso que una persona fuera drenada de su sangre, pero sin embargo seguia escuchando la misma risa que he estado escuchando desde hace ya mucho tiempo. La sangre la guardaban en recipientes de plastico, escuche que la iban a guardar para probar lo que podria provocar en una persona sana, y en ese mismo instante me amarraron de mis extremidades a una silla y me golpearon hasta que quede inconciente.

Hoy me levante con moretes en la cara y vi al doctor frente a mi con la sangre infectada en una jeringa. No podia moverme por las amarras ni gritar por las mordazas que estaban en mi boca. Seria el triste y unico expectador de como me inyectaban la muerte en mis venas mientras yo no podia hacer nada. El doctor acerco la jeringa a mi brazo, trata de forcejear pero era imposible, las amarras eran demasiado fuertes. Vi como la aguja paso a travez de mi morena piel, y senti mas terror cuando vi que el doctor presionaba la jeringa para que ese vil liquido entrara a mi cuerpo. La risa que habia estado escuchando se volvio mas fuerte.

Lo senti frio, comenzo a circular dentro de mi. Cuando lleno mis arterias y mis venas, cuando comenzo a tomar posesion de mi corazon, senti como se dilataban mis las pupilas de mis ojos, esos ojos que habian sido testigos del terror que fue mi vida. Mi cuerpo comenzo a temblar, incapaz de aguantar el veneno que en mi circulaba. El temblor se convirtio en vibracion y espasmos musculares. Las cuerdas que me mantenian prisionero de esa silla no aguantaron la presion y se rompieron. Cai al piso en estado de convulsion, el dolor era extremo y cada celular de mi ser pedia a gritos ser asesinada brutalmente para no tener que soportar tanto dolor.

Fue entonces cuando recorde quien era y donde me encontraba.

Martes 2 de Octubre del 2007. Es mi vigesimo cumpleaños, y lo festejo encerrado en un cuarto con colchones en las paredes, perteneciente a un psiquiatrico de la ciudad. Llevo alrededor de 7 años encerrado aqui, cuando en mi hogar no supieron que hacer conmigo decidieron que era mejor encerrarme y olvidarme, como si de un cancer se tratara. La razon de mi encierro es una muy comun. Sufro de alucinaciones, alucinaciones que llegan a tal extremo que termino en el piso jadeando y llorando por las convulsiones tan fuertes que ellas me ocacionan. Los doctores no saben a que se deben, y lo unico que pueden hacer por mi es inyectarme de una sustancia roja cada vez que sufro de una, estan esperando el dia en que llegue una muy fuerte y termine destruyendo mi cuerpo.

Muchas personas me han visto, y me han escuchado narrar estos destellos de luz que los doctores y las personas normales tachan de locuras y palabras de un enfermo mental, algunos dice que son visiones de un futuro lejano, otros dicen que son versos de un apocalipsis que podria suceder, mientras que otros simplemente las ignoran. Aunque al final todos se hacen la misma pregunta: ¿De donde vienen realmente?

Yo se la respuesta, pero no se la digo a nadie por miedo a que me manden a la silla electrica o me receten la inyeccion letal, siempre he tenido miedo que mi vida termine abruptamente, aunque sigo conciente que en cualquier momento puede suceder, uno nunca sabe cuando esta viviendo sus ultimos momentos.  Sin embargo mi situacion es mas peculiar que la de cualquier otra persona, ya que toda la culpa recae en ese demonio que siempre esta conmigo, unido por toda la eternidad por un cordon umbilical manchado de fuego y azufre que nos amarro desde el momento de mi nacimiento. El siempre se esta burlando de mi, y no soporto que se ria a carcajadas cuando comienzo a ver cosas mientras me convulsiono en el piso.

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Published in: on octubre 21, 2007 at 10:52 pm  Dejar un comentario  

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