#7

El dia pintaba muy bien. Las abejas se estaban cambiando de traje mientras que los caballos navegaban por las oscuras aguas del pacifico medio. Pepino decidio que para poder aprovechar mejor su tiempo en la escuela de vegetales tendria que ir a fusilarse a alguna fruta, asomo por su ventana y vio a una papaya. Como nadie las queria penso que seria facil abarrotarla de hormigas hasta que encontrara su muerte.

Chocolate se dio cuenta de esto y llamo a bombon para proteger a la indomita fruta. Cuando pepino se acerco a papaya se dio cuenta de que no era ella, habia mutado y se habia convertido en cagada blanca, pepino volteo hacia atras, esto era algo muy grave, pero lo ultimo que pudo ver fue a chocolate y bombon cargando un pelador. Una berenjena que habia presenciado todo, escondida detras de un chicle comenzo a gritar con terror. La monos voladores llegaron a la escena rapidamente cargando vasijas de fuego, era el final de aquel bombon tan exquisitamente arenoso.

Juan se despierta. Habia sido un sueño extraño y sin sentido, tomo su chaleco y se dispuso a bajar las escaleras para ir a desayunar. Encontro el cereal en el mismo lugar de siempre, al igual que las cucharas y los platos, pero habia algo extraño. La leche estaba en otro compartimiento del refrigerador. -Alguien pagara por eso- penso. Se puso los huaraches y salio al mundo exterior.

El siempre se sorprendia de un mundo tan fantastico como aquel en el que vivia. Las maravillas que habia y las que faltaba por encontrar, era simplemente un mundo lleno de potencial, listo para hacer felices a todas las personas que ahi habitaban. Corrio hacia el horizonte, un horizonte lleno de brillo y calor. Corria como si no pudiera hacer otra cosa, era su destino, hasta que tropezo y se encontro cayendo vertiginosamente por un barranco. Era algo ironico, el se sentia como si estuviera detenido y el suelo fuera el que se acercaba a el a toda velocidad. No pudo hacer mas que cerrar los ojos.

Abrio los ojos en un lugar lleno de brillos, todo era blanco y todas las personas que ahi se encontraban sonreian como si las penas del mundo hubiera desaparecido. Recordo lo que habia pasado antes y supuso que se encontraba en el cielo. Fue y entablo platica con algunas personas que ahi se encontraban. Parecia algo extraño, todos decian ser rateros, violadores y asesinos. Si era el cielo donde se encontraba algo tenia que estar mal. Noto que todos los estaban viendo extraño, pero el comenzo a gritar por desespero. El queria ir a un lugar lleno de gente virtuosa y honesta, no el hoyo de ratas donde se encontraba. Escucho una voz.

-Muchacho te han mentido, el cielo y el infierno no existe. Todos venimos adonde mismo y estamos condenados a pasar la eternidad aqui, igual que si estuvieramos en la tierra pero sin la comodidad de saber que un dia moriremos. Pero ahora que estas aqui, teniamos tiempo sin que llegara un hombre joven como tu.-

Juan noto que todos los que estaban ahi lo habian rodeado, algunos ya se encontraban desnudos y con el pene bien erecto. Juan trato de correr pero no lo dejaban huir, se encontraba solo y a merced de todas esas personas, que habia recibido la oportunidad de hacer lo que quisieran sin castigos, por toda la eternidad. Los gritos de Juan se perdieron en las infinitas paredes de ese lugar, al igual que sus lagrimas y su sangre.

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Published in: on octubre 21, 2007 at 11:37 pm  Dejar un comentario  

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