Y me encontraba todo sucio y manchado cual prostituta a la que le acaban de eyacular en la cara sin pena y sin castigo. La lluvia seguia latente y su fiereza aumentaba con el crujir de las nubes. Seguramente era la peor lluvia de la temporada y segun los pronosticos el clima estaria asi por varios dias. Ni que hacerle. Segui corriendo tratando de evitar los charcos que se formaban, y en los cuales los carros aprovechaban para pasar a toda velocidad, esperando mojar a algun incauto que se cruzara en su trayectoria.

La escuela este semestre se habia puesto pesada. Ya cuando nos vamos acercando al final de la carrera a los maestros simplemente les deja de importar y nos avientan con cuanto trabajo puedan para tenernos ocupados y callados, porque nuestro grupo es muy conocido por siempre estar afuera de las oficinas de direccion quejandonos de las injusticias por las cuales tenemos que pasar para poder aprobar materias con algunos maestros a los cuales, no les basta que tengamos todas las asistencias y los trabajos, sino que se quedan esperando ese extra mas, siendo este alguna cantidad de dinero o una botella de licor cara, en fin, gente deshonesta sobra pero que nos lo digan parados enfrente de la clase es cinismo.

Y justamente cuando continuaba corriendo, tratando de esquivar las gotas de lluvia como si fueran fuego infernal, recordaba a ese maestro de Historia el cual quiso llegar muy lejos con nosotros.

Nos encontrabamos a mediados de julio, listos para tomar las vacaciones de verano, y por lo tanto, los trabajos finales estaban a la orden del dia. Todos los dias nos reuniamos en equipos para poder hacer de manera eficiente las investigaciones y los reportes de estas, pero lo que nos desconcerto fue lo que nos paso un dia en la clase de Historia:

“Muchachos, no pretendo engañar a nadie ni me voy a andar con rodeos. Aqui va a pasar el que tenga las ganas y los recursos de hacerlo, y con esto no me refiero a que van a ir a hacer alguna investigacion de campo sobre los efectos de la contaminacion auditiva en el medio ambiente; al grano como todo debe de ser. Tendran que pagarme un curso especial, el cual realmente no les voy a impartir, pero consideren ustedes que el que pague el curso, podra obtener los creditos de la materia excento de examen. En caso de que alguno se sienta capaz de contestar mi examen final, les recuerdo que viene todo el contenido de los libros que tienen encima de la butaca, asi que la decision es suya”.

Todos voltearnos a vernos la cara mientras el profesor se dirigia a la puerta, imponente y probablemente pensando que iba a hacer con el dinero que planeaba recaudar, se detuvo por un momento y prosiguio:

“Antes de irme les aviso que el curso tiene un precion de $800, el dinero para pasado mañana”.

Al terminar de decir esto cruzo la puerta y se alejo, desvaneciendo su figura en los largos pasillos de la escuela. Sabiamos que era dificil conseguir el dinero, en especial las personas que venian de fuera del estados, ya imagino como tomarian sus papas la sorpresa de “Necesito pagar un curso para pasado mañana, cuesta $800”, todos nos sentamos esperando que alguien dijera algo pero nadie se animaba, hasta que uno del fondo levanto la voz:

“Ese pendejo esta loco, no le voy a pagar una chingada, aparte de ser un huevonazo es caro el cabron”. Todos lo escuchabamos fijamente mientras hablaba. “Prefiero hacer el examen antes de pagarle un cinco, que se joda el gordo maricon”.

Se escucharon algunas risitas, pero una de las mujeres comenzo a hablar. “Pues hazle la lucha, pero todos los que ya han tomado clase con el me han dicho que ese examen final esta hecho para reprobar, asi que mejor empieza a juntar el dinero”. “¿Que tan dificil puede ser un examen del pinche gordo?” pregunto un muchacho, “Son arriba de 100 preguntas abiertas” contesto otra muchacha. Todos nos quedamos en silencio, parecia obvio lo que tendriamos que hacer. “Hay que acusarlo” murmure. “Pero eso no va a lograr que pasemos la materia” contesto otra muchacha. “Si lo se, pero podemos lograr que por lo menos la den de baja y conseguir a otro maestro al que no le tengamos que pagar, aceptemoslo, no todos tenemos el dinero y como ya dijeron, es casi inpensable que aprobemos el examen final. Asi que al final o nos aguantamos como siempre, o hacemos algo al respecto”. Todos volteaban a verme, era la primera vez que obtenia la atencion de todo el salon y francamente, estaba emocionado. Esa atencion era lo que siempre habia deseado, inclusive las muchachas populares del salon, que siempre me volteaban la cara escuchaban mis palabras una por una, como si les estuviera recitando la manera en que podrian salvar si vida en caso de un accidente.

“Entonces que, ¿se van a animar a ir a la direccion y hacerle frente al gordo pendejo ese o se van a quedar aqui esperando a que la solucion les caiga del cielo. Se que muchos estan pensando en darle el dinero y librarse de esto, pero ya es hora de que alguien le de una pausa, despues de tantos años, ya nadie se debe dejar intimidar por un maestro y mas si estamos todos juntos, lo mas probable es que le ganemos y lo corran de la escuela por avaro hijo de puta” Todas las miradas estaban sobre mi, se bebian mis palabras, pero sin embargo nadie se levantaba ni decia nada por apoyarme, fue entonces cuando decidi agarrarme los huevos enfrente de todos, era algo excitante la verdad. “Pues si nadie quiere hacer nada, lo voy a hacer todo yo solo y me vale madre que me corran, asi por lo menos voy a poder dormir en la noche sabiendo que hice lo correcto y no me hice bola en una esquina como cobarde. Acto seguido sali caminando del salon, fingiendo estar enojado, pero eso distaba mucho de la verdad, estaba aterrado por lo que iba a hacer, nunca habia sentido tanto miedo por algo. De repente revelarle mis sentimientos a la muchacha que me gustaba parecia poca cosa, iba encima de un maestro de la escuela, y al parecer lo iba a hacer solo, sentia tal poder que pense incluso en que podria voltear un carro con un solo soplido, yo era el superheroe que luchaba contra la injusticia y la corrupcion, si mis padres estuvieran vivos, yo se que se sentirian orgullosos de mi.

Cuando llegue a la puerta de la direccion voltee hacia atras y vi que el resto del salon habia venido. “Tienes razon”, me dijo un compañero, “ya es hora de que al bastardo lo manden a chingar a su madre adonde se merece, y te apoyamos en esto, sin importar lo que suceda, todo el salon esta aqui y estamos listos para defenderte”. Si fuera un poco mas enfermo habria tenido una ereccion, mi ego se encontraba en el cielo entre los angeles, y al momento de que termino de decir esto abri la puerta con toda la determinacion del mundo, era como un leon encima de un antilope, estaba listo para saltar y hacer lo que tenia que hacer.

“Buenas tardes muchachos, ¿a que se debe la inesperada visita?” Tome un poco de aire. “Vinimos todos a quejarnos sobre el maestro Roberto Gonzales, el que nos imparte Historia”. “¿Y cual es el problema?” contesto la secretaria. “Nos quiere cobrar $800 pesos por pasar la materia, todos aqui estamos de testigos, lo hizo enfrente del salon faltandole al respeto a la institucion y a lo que le enseñaron en la escuela de maestros”, dije esto con la cara mas seria que pude poner, ya que estaba aterrorizado de lo que estaba haciendo, pero la adrenalina era demasiada y ya habia comenzado a hablar. “Exigimos que el director cancele su materia y lo expulse de la universidad, ya que no nos parece adecuado que se preste a estas situaciones donde lo unico que hace es sacar provecho a costa de los estudiantes”.

De repente se abre la puerta del director, y sale el con ese porte de grandeza y solemnidad que solo el lider de la escuela podria tener. Era un señor ya viejo lleno de canas y con una barba un poco larga, nos miraba a todos mientras cruzaba los brazos, estuvimos en silencio por algunos momentos hasta que el hizo sonar su grave voz: “Esa es una acusacion muy seria, pero el precio que piden, si es que llegan a tener razon, es acorde al crimen, ¿Estan seguros de poder afirmar esto frente a un Consejo Academico? Porque es adonde iriamos a tratar este penoso asunto”. Todos estaban callados, llamar a un consejo academico no era poca cosa, era reunirse con los directivos y principales contribuyentes de la escuela, esto ya se convertia en algo fuera de nuestro alcance. Mire hacia atras y vi que todos me volteaban a ver, esperando a que yo hiciera el proximo movimiento, las mirabas penetraban mi ser y tenian razon, yo habia empezado esto asi que era mi deber terminarlo, aparte de que no podria sentir miedo porque las acusaciones eran reales y tenia el respaldo de todos los del salon.

“Si director, claro que defenderemos nuestra posicion frente al Consejo, nos parece una injusticia y lo mejor que podemos hacer de acuerdo a nuestra moral y a la etica de la escuela, es castigar al criminal de acuerdo a su castigo”. No podria creer la cantidad de cosas que estaba diciendo, hablaba con miedo en la voz pero eso no me impedia continuar, si no continuaba adelante quedaria en ridiculo y lo mas probable es que toda la escuela se enterara, por lo que tendria que irme a vivir a otro lado lejos, no podria continuar ahi con esa clase de vergüenza. El director asintio a lo que le dije. “Muy bien, hoy se convocara al Consejo y lo mas probable es que la junta se lleve a cabo mañana en la tarde, al final de las jornadas, esten preparados para lo que pueda pasar”.

Todos le dimos las gracias por la oportunidad y nos fuimos de la oficina del director, cada quien se dirigia a su casa, pero nadie se iba sin darme un palmada en la espalda y decirme que era muy valiente por hacer eso y que todos me apoyarian al dia siguiente. Por fin me habia convertido en el heroe de la historia, Superman y Spiderman, quitense a la chingada, que yo si existo y estoy peleando por lo que es correcto. Tenia la autoestima hasta los cielos, era a tal grado que ya casi me veia a mi mismo como un revolucionario, un libertador, incluso pense en ser como moises y que llevaria al pueblo a la tierra prometida, no podia esperar por llegar a la escuela en la mañana y que todos me siguieran adorando, pero eso si, tenia que preparar lo que iba a decir frente al Consejo, pero estaba tan envuelto en mi mismo que no me importo, ya se me ocurriria algo despues.

Amanecio lloviendo muy fuerte. Las clases pasaron de manera normal, a excepcion de que las muchachas del salon me veian ya como si fuera una estrella de cine, y que podria esperar, si me pare y le hice frente al director mientras todos estaban hechos bola, escondidos detras mi, como los cobardes que eran. Yo solo sonreia a sus miradas, seguramente despues de que pasara todo esto me invitarian a salir con ellas a pasar un buen rato. Seguia contemplando las miradas de todos cuando de repente se abre la puerta y entra el profesor de historia. Me recargue en mi asiento con las manos detras de mi nuca, visualizando como se largaba de la escuela mientras yo levantaba mi puño en alto, haciendo gala de mi hazaña.

“Ya me entere de su pequeña actuacion de ayer con el director”, dijo de manera desafiante. Todos nos quedamos callados, frios como si estuvieramos a punto de caer en una tumba recien cavada. “Y les voy a comentar que poco me importa que vayan a llorarle, no cambia el hecho de que les voy a cobrar por pasar la materia, e inclusive le voy a subir al precio al curso ya que les molesta el que ya les habia puesto el dia de ayer”. Todos estaban aterrados, como si nos estuvieran apuntando con una pistola. El corazon me empezo a latir rapidamente, aprete las hojas de mi libreta, sabia que yo era el unico que tendria los huevos de contestarle, asi que trague saliva, aprete el puño y me levante.

“Usted es el que no se deberia de emocionar con cobrarnos mas, inclusive, olvidese de cobrarle a alguien mas, vamos a convocar a un Consejo y todos los que estamos aqui les vamos a relatar todo lo que usted nos dijo ayer, aceptelo maestro, somos mas y podemos traer gente a las que les dio clases anteriormente para que hablen a favor de nosotros, debio pensarlo mas detenidamente antes de tratar de jodernos como lo quiso hacer ayer, y lo esta intentando hacer ahora”. Todo el salon me miraba con contemplacion, habia algunos que me hacian señales de que siguiera adelante, que ya no me podia detener ahora. Yo era el bueno y el profesor el malo, y aqui estabamos para chingarnos en el, fuera como fuera.

“En serio que, todos ustedes con unos pendejos. Realmente no tienen idea de con quien se estan metiendo”. Las miradas cambiaron a terror otra vez. “¿Ustedes realmente creen que el pendejo del director me va a poder hacer algo? Por favor, yo tengo mas años aqui en la escuela que lo que a el le tomo crecerle esa pinche barba de santa clos. Todos los que se van a reunir en el Consejo son amigos mios, practicamente yo soy el dueño de esta escuela y por eso yo hago lo que quiero, y cuando lleguen ustedes con su historia de que les quise cobrar, voy a llegar yo y les voy a decir a todos que la inventaron porque son unos buenos para nada y van a reprobar. ¿Y ustedes creen que van a tomar su palabra antes que la mia?”

Me pare frente a el y le conteste con toda la fuerza que tenia: “Eso no importa, lo unico que importa es que usted es un viejo desgraciado que merece cuando menos que lo corran, a usted lo que le deberian de hacer es matarlo”. Tome aire, pero el me contesto: “¿Es eso una amenaza muchacho? Porque puedo hacer que te corran de la escuela, inclusive que asegurarme que nunca consigas trabajo en esta ciudad, es mas, voy a asegurarme de que los corran a todos y que el unico trabajo que consigan es de intendentes o de putas en algun bar de mala muerte, van a maldecir el dia que intentaron meterse conmigo”. Se solto riendo con una carcajada grave que me punzaba la cabeza, sabia que se estaba burlando de mi y de todos los que estabamos ahi, podia escuchar el crujir de los dientes de todo, el coraje estaba a flor de piel, listo para estallar. Aprete el puño con toda la fuerza que tenia y levante el brazo, pero escuche una voz antes de poder dirigirme al desgraciado viejo.

“Usted no se preocupe maestro, usted no va a estar vivo como para que cumpla la promesa que nos acaba de hacer”. Acto seguido volteo a un lado, y uno de los muchachos del salon, de complexion robusta, se lanza sobre el viejo cargando la butaca, asestandole un mortal golpe en la cabeza con una de las patas. Todo el salon se volvio loco y comenzaron a gritar y a lanzarse encima del profesor, algunos lo pateaban, otros le tiraban puñetazos, e inclusive algunos le clavaban las plumas o los lapices, todos se habian vuelto locos de coraje. Los gritos de locura se escuchaban por toda la escuela, el profesor ya se encontraba al filo de la muerte, a manos de los estudiantes sedientos de sangre, cuando entran los guardias de la facultad al salon a tratar de detenernos. Se armo la guerra, todos comenzaron a tirar golpes sin importar a quien le dieran. La sangre volaba por todos lados, era un total desastre, y no podia evitar pensar que todo esto era mi culpa, busque en el piso el cuerpo del profesor de historia, pero ya era muy tarde, su cara estaba desfigurada por todos los golpes que le habian propinado.

Trata de correr, pero adonde volteaba habia golpes y sangre, una de las muchachas se acercaba corriendo hacia mi a toda velocidad, llena de sangre en la cara. En mi desespero tome una butaca y la agite con toda mi fuerza, mandando a volar su cuerpo contra la pared. Comence a llorar de la desesperacion, solo queria salir de ahi, sin importar como, vi por la ventana que mas guardias se acercaban al salon, mi mente estaba llena de caos, algunos compañeros de mi salon trataban de acercarse a mi pidiendo que detuviera todo, que los ayudara, pero lo unico que podia hacer era gritar con terror y azotarlos con la butaca, tanta sangre desperto algo en mi, y sin importar quien fuera, mientras estuviera cerca de mi, yo lo iba a golpear con mi arma de acero.

Entra la policia y disparan hacia el techo, todos se tiran al piso en terror, pero la adrenalina esta corriendo por el cuerpo de todos. “Detenganse ya o les vamos a disparar a ustedes para calmarlos” grito un policia. Esto desperto el miedo de todos, me volvi conciente de lo que habia pasado, el salon se habia convertido en un baño de sangre, y a juzgar por la mirada de varios, no fui el unico que se dio cuenta. Pense lo mas rapido que pude en huir de ahi, le lance la butaba al policia que portaba la pistola y me tire por la ventana, hacia la lodo y la castigante lluvia. Cai con la cara pero no me importo, me pare lo mas rapido que pude, llovia tan fuerte que no se podia ver a mas de 6 metros al frente, voltee hacia el salon y me percate de que todos los demas del salon se tiraban por las ventanas, tratando de evadir las repercusiones de nuestras acciones. Todos en la escuela parecian darse cuenta de lo que habia pasado ya que los gritos comenzaron a sonar por todo el campus.

Sali corriendo hacia la calle, no importaba que me atropellara un carro, lo que queria era alejarme de ahi, cualquier cosa era mejor que afrontar a la policia e ir a la carcel. Segui corriendo sin rumbo, lleno de lodo y con la ropa manchada de sangre. Mientras corria no pude evitar pensar, que de alguna manera, todo lo que habia pasado era culpa mia, pero eso ya no tenia importancia, despues me daria tiempo de castigarme a mi mismo por mis acciones, lo unico importante en estos momentos, es evitar que me encuentre la policia para no tener que ir a la carcel, ese no es lugar para un joven como yo, que esta cerca de terminar su carrera universitaria.

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Published in: on diciembre 23, 2007 at 11:14 pm  Dejar un comentario  

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