material viejo – ladron

No podía dejar de correr.

Tenia rato que lo venían siguiendo unos hombres envueltos en túnicas negras. No sabia lo que querían, pero para llegar hasta el ya habían matado a varias personas.

Lo único distintivo de los hombres era un sello que mostraba parecido con la luna. Tal vez eran de la organización que había descubierto por accidente cuando estaba desempeñando su oficio de ladrón.

Había entrado en una casa de fachada antigua. Primero reviso los cuartos y tomo todas las joyas y el dinero que encontró. Después bajo a la sala y tomo algunas piezas de oro. Escucho ruidos en el sótano y decidió bajar solo para cerciorarse de que no eran los habitantes de la casa.

Y fue ahí cuando los vio. Varios hombres caminando en círculos en torno a un bebe decapitado. Hablaban en un lenguaje extraño y parecían estar en una especia de transe. Para su mala suerte se le cayo una cuchara de oro, la cual al impactar en el piso atrajo la atención de los extraños hombres.

Salió corriendo de la casa y nunca se volvió a acercar a ese vecindario. Pero al pasar los días, sentía que lo seguían y en mas de una ocasión pudo observar a hombres encapuchados que lo observaban muy de cerca.

Fue un día cuando se metió a robar a un negocio de armas. Todo iba muy bien hasta que del cuarto de atrás salieron varios hombres en túnicas negras y se aterrorizo al ver que corrieron hacia él.

No podía dejar de correr.

Si se paraba por un solo segundo, lo más probable es que los hombres lo atraparían, y el no quería que un montón de tipos en trajes negros lo agarraran. Si le daban círculos a un bebe decapitado, quien sabe que diablos podrían hacerle.

Al correr entre los pasillos de una vecindad los perdió. Pero no estaba seguro de estar a salvo. Se metió en una casa a esperar a que fuera de noche. Pero al asomarse después de un rato por la ventana se dio cuenta de que los hombres patrullaban el área. Tal vez la única forma de escapar era quedándose ahí, pero no sabia cuando llegarían los dueños de la casa, y si llegaban y lo veían, era probable que armaran un escándalo y los hombres lo encontraran.

Fue entonces cuando volteo hacia arriba y se dio cuenta de que había unas escaleras que iban hacia el techo de la casa. Las subió sigilosamente y se encontró en la parte más alta de la vecindad. Podía observar a todos los hombres que lo estaban buscando. Avanzo por los techos, pero lo detuvo algo.

Volteo hacia atrás y vio que eran hombres en túnicas. Estaban justo detrás de el, y lo que tenia al frente era un gran espacio para llegar a la próxima azotea. Un salto bastante largo. Los hombres comenzaron a caminar hacia él, debieron pensar que ya lo tenían atrapado. El ladrón se armo de valor y salto con todas sus fuerzas hacia la siguiente azotea.

De lo que no se dio cuenta era que la próxima azotea pertenecía a un edificio abandonado y viejo. Al caer rompió parte del piso y comenzó a caer. Atravesó varios pisos y cuando por fin se detuvo y abrió los ojos, se horrorizo.

Miró a su alrededor y el panorama era el mismo. Siluetas negras dando vueltas. Pero cuando aumento su horror fue cuando se dio cuenta de que había aplastado la cabeza de un bebe decapitado. Su mente entro en un shock, y era como si estuviera soñando, y en su sueño.

No podía dejar de correr.

Anuncios
Published in: on marzo 30, 2008 at 3:31 am  Dejar un comentario  

The URI to TrackBack this entry is: https://amorfismos.wordpress.com/2008/03/30/material-viejo-ladron/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: