Estas corriendo por la calle a toda velocidad, la gente te observa pasar y hablan entre dientes sobre lo que estás haciendo. Giras en una esquina, sigues corriendo y los edificios pasan anónimos a tu lado.

Te despiertas.

Terminas tu ritual de aseo de todos los días y subes al tren para dirigirte a la escuela. Observas a tu alrededor y todos tienen la cara adormecida, a pesar de ser media mañana. Todo fluye con normalidad hasta que escuchas un ruido ensordecedor, acto seguido comienzan los gritos y el tren se detiene con fuerza. El pánico esta a flor de piel y todos salen corriendo, no sabes porque pero tu haces lo mismo y mientras escapas, puedes ver a lo lejos a un hombre sosteniendo una pistola que apunta con odio a su querido público.

Sigues corriendo a toda velocidad, la gente te observa pasar y hablan entre dientes sobre lo que estás haciendo. Giras en una esquina, sigues corriendo y los edificios se desvanecen a tu lado.

Published in: on enero 17, 2010 at 9:24 pm  Dejar un comentario  

Vistas de una ciudad a 3 metros de altura. La palomilla navega pacientemente entre los cables de la ciudad. La electrificación no funciona contra ese silencioso invasor.

Voltea hacia arriba, adentrate en ese espacio oscuro. Lo primero a la vista es la cama, la cual a pesar de estar llena de polvo, brilla con el semen seco de su propietario.

Avanza hacia el armario y abrelo, ¿Que hay ahí? Un par de pantalones bañados en mierda a los cuales todavía les escurre la orina de la borrachera anterior. Calcetines negros por la mugre y calzones embarrados de sangre probablemente por una uretra destrozada.

Vamonos de aquí, él esta a punto de salir del baño y si te ve, te aplastará la cara y perderas la oportunidad de entrar al umbral de otro monstruo.

Published in: on enero 17, 2010 at 9:18 pm  Dejar un comentario  

Imagina que el río se llena de azufre y azota al poblado de abajo. Un niño despierta del sueño para ver como se colapsan las paredes de su cuarto, a su izquierda, una irreconocible masa en llamas evoca el recuerdo de un hermoso parto. La campaña de la iglesia cae encima del padre que intentaba ferozmente rescatar su colección de pornografía.

Tres dias después solo quedan los recuerdos de miles de personas que hasta hace poco, vivían en total oscuridad.

Published in: on enero 17, 2010 at 9:15 pm  Dejar un comentario  

Terror en el supermercado

Ella se encontraba caminando lentamente por los pasillos del supermercado REY cuando recibió un mensaje en su celular: “No se te olvide traer la piña para las bebidas”. En el momento en que termino de leer dicho recado recordó súbitamente la verdadera razón por la que se encontraba en ese lugar.

Giró en dirección al pasillo de las frutas y en cuestión de segundos ya tenia frente a ella el húmedo aire de la máquina que enfriaba los vegetales en exhibición. Siguió avanzando mientras buscaba furtivamente con su mirada. Manzanas, peras, naranjas y… Ahí estaban las piñas. Se acercó con seguridad pero se detuvo un poco al notar algo inusual en dichas frutas.

Creyó ver algo moverse, pequeño y silencioso. Al revolver un poco los contenidos del estante no le parecio encontrar nada que estuviera fuera de total normalidad. Comenzó a escoger alguna fruta que le pareciera estar lo suficiente madura y dulce como para acompañarse con algunas bebidas. Al sentirse cómoda con una, la tomó con ambas manos y el terror amaneció en sus ojos.

Frente a ella se encontraba una grotesca criatura enroscada en sí misma. La observó por unos segundos cuando sintió un apabullante ardor en su mano derecha. La piña cayó lentamente al piso mientras la mujer se encogía de hombros al mismo tiempo en que retrocedía lentamente con fuego en las venas.

Un desgarrador grito perforó el silencio de hasta en ese momento semi abandonado lugar. “¡UNA SERPIENTE!” – Gritó otra mujer a todo pulmón. El pánico se desató en todos los pasillos y el caos comenzó a reinar en los corazones de todas las personas. En cuestión de momentos lo único que se podía escuchar era una combinación de gritos y pisadas que volaban a través  del aire en todas direcciones.

Un guardia de seguridad del lugar que escuchó lo que pasaba se aventuró al lugar del siniestro, pero era ya demasiado tarde. A la mujer tendrían que aplicarle un tratamiento con alcohol mientras que la pequeña serpiente desapareció sin dejar rastro alguno. Hay quienes dicen que la serpiente todavía habita en aquel lugar y solo se deja ver a los niños que suben solos al departamento de juguetes, mientras que la mujer, según se cuenta, tuvo que usar un vendaje por un mes que le causo gangrena en la mano.

Published in: on enero 6, 2010 at 10:09 pm  Dejar un comentario