Al asomarse por la orilla de aquel risco, David sintió como si su cuerpo se hiciera pequeño y su voz no podía alcanzar siquiera a la persona que se encontraba a su lado. Pasaron los años y comenzó a reconocer que su mejor compañera era la que mas le brindaba tristezas; Soledad llego a la vida de David poco tiempo después de aquel accidente que marcó su vida para siempre.

 

Ella no le decía mucho al principio, pero con el paso del tiempo se comenzaron a conocer más y más hasta volverse un solo ser. En cada momento bueno, en cada momento malo, ella estaba detrás de él, como una muralla impenetrable, aunque hablaba muy poco, David aprendió cosas de ella.

Supongo que esto último fue lo que termino dañando a David. Cuando conversaban ella le mostraba las cosas desde una perspectiva totalmente diferente y que con extrañeza, denotaba mucha lógica. Así él se fue lanzando a sus brazos cada vez con mayor soltura, hasta que no existió más que David y Soledad.

Para desgracia de él, a veces no quería estar con ella. No se trataba de David abandonándola, sino de compartir lo que ella le mostraba a más personas.

Pero, para cuando se dio cuenta de lo anterior… Ya era muy tarde.

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Published in: on octubre 30, 2010 at 7:12 pm  Dejar un comentario  

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